Javier Calamaro tocó junto al cielo en nuestra Cordillera

 El conocido rockero filmó un recital en Corona del Inca, para difundir nuestras bellezas paisajísticas. Tocó a 5.400 metros de altura y a 13 grados bajo cero.

El reconocido músico de rock Javier Calamaro decidió enfrentar en La Rioja uno de los mayores desafíos de su vida, tocar en medio de la Cordillera de los Andes, para mostrar nuestras bellezas naturales al mundo entero.
Con su guitarra y una banda formada por algunos músicos riojanos, subió hasta Corona del Inca y tocó varios temas para un documental que saldrá próximamente a la luz.
¿Dónde fue? En la cresta sur, a una altura de 5.400 metros sobre el nivel del mar, con una gran exigencia física, no sólo por la falta de oxígeno, sino también por la baja temperatura, ya que durante la grabación debieron enfrentar fuertes vientos y 13 grados bajo cero.
Javier Calamaro se prestó ayer con amabilidad a una entrevista exclusiva con NUEVA RIOJA, mientras realizaba las últimas tareas de la película, desde Vinchina, donde hizo base para las últimas tareas antes de emprender el regreso a Buenos Aires.
Fanático de la naturaleza, amante del montañismo y, ahora, entusiasta difusor de nuestra provincia, Calamaro contó algunas de las experiencias vividas en una actividad que se apunta a que sea incluida entre los récords Guinness. El equipo contó con el apoyo de la Cooperativa Laguna Brava y sus guías, que encabeza Ariel Varas.

NR: ¿Cuál fue tu sensación al tocar en un lugar como Corona del Inca?
JC: Cantar en uno de los escenarios más impactantes de la Cordillera fue una experiencia impresionante por varias razones: con la banda nos preparamos mucho físicamente, lo cual se notó en lo bien que nos sentíamos, hubo varios alrededor nuestro que se descompusieron, incluso dentro de nuestro equipo técnico compuesto por 15 personas en total. Así lo pudimos disfrutar a pleno. Estrenamos alguna versión de un tema de mi repertorio en un lugar increíblemente bello. Mientras cantaba compartía el disfrute de una veintena de personas, el público, que estaban tan alucinados como nosotros. Una banda de músicos preparados para la altura, ensayada y tocando con tanta onda y dedicación, hizo que sienta este concierto como el mejor de mi vida. Todos la pasamos genial.

– ¿Cómo fueron los preparativos para un recital en un ambiente tan extremo?
– Empecé a entrenar vocalizando en lo aeróbico en abril del 2018, también a seguir un plan específico para la montaña anaeróbico y de fuerza de piernas. Y llegué preparado a mi primera experiencia de montaña que fue en Vallecitos, Mendoza, a la cual le siguieron unos 40 cerros, no todos con el éxito de haber hecho cumbre. Fue una experiencia tan linda que finalmente el montañismo quedó definitivamente incorporado a mi modo de vida, lo cual contrarresta bastante con mis tres décadas de rock and roll. No sé si se entiende. Me cambió la vida para mejor… mucho mejor! A eso le sumamos cuatro días previos de aclimatación en el refugio de Barrancas Blancas, ahí en el paso fronterizo con Chile, a 4200 metros.

– ¿Qué temas tocaron?
– Tocamos Euforia y Furia en una nueva versión. Piedra y Camino, la zamba de don Ata en mi versión rockera. Este minuto.

– ¿Cuál fue la exigencia para vos y los músicos a 5400 metros de altura y 13 grados bajo cero?
– Alcanzar una cumbre que represente un récord personal demanda mucha preparación física pero más mental. Dicen los montañistas expertos que el éxito depende en un 70% de la cabeza. Por eso el trabajo tan duro que cada uno de nosotros se tomó durante el 2018. Además, el Vasco (Arkaitz, jefe de la expedición) fue el segundo guitarrista y Pitter en el bajo vive en Vinchina y también es guía de montaña. Cuando llega el momento hay que entregarse al disfrute, aplicar todo lo aprendido y mantener muchísima concentración.
– ¿Como fue el resultado? Estas conforme?
– Estamos todos mucho más que conformes. Realmente nos sentimos realizados.

– ¿Cuáles son las tareas que están haciendo ahora?
– El concierto fue parte de un docu reality de La Rioja que estamos rodando para la tele; con esto llegamos a la mitad del rodaje y todo viene saliendo genial.

– ¿Qué formato va a tener?
– El documental va a incluir secuencias musicales, de aventura y culturales rodadas en gran parte de La Rioja; aunque llevamos filmado bastante todavía falta realizar muchas actividades en Famatina, Chilecito, la Cuesta de Miranda, Talampaya, la Quebrada de La Troya, algunas con personajes y artistas locales de invitados.

– ¿Dónde se encuentran en este momento?
– Anoche dormimos en Vinchina, un lugar maravilloso donde tenemos muchos amigos, gente de primera con talento, intrépidos. Saliendo a comer una cabeza guateada… es la parte gastronómica del docu y tengo mucha expectativa por probarla. La idea es dar a conocer al mundo principalmente las bellezas naturales de la Provincia, pero sin dejar de lado lo más importante, que es la gente maravillosa de acá, lo que considero el patrimonio más importante. Por eso es que casi todos los que participan en este proyecto sean riojanos. Queremos destacar también la idiosincracia local, la buena onda, el talento, la cultura en general.

– ¿Conocías La Rioja? ¿Qué opinas de nuestros paisajes?
– Como te contaba: donde sea que vaya la calidez, la hospitalidad de toda la gente no deja de sorprendernos. Además la cantidad de paisajes alucinantes hacen de este un viaje maravilloso. Aunque rodemos por los lugares más conocidos y en el recorrido otros menos difundidos las vistas nos sorprenden a cada momento y volvería mil veces a seguir disfrutando de los paisajes riojanos. Queremos destacar que el concierto en Corona del Inca es una forma de mostrar a la Argentina y el mundo que el patrimonio de La Rioja es único, bellísimo, imperdible.

Sobre el lugar
El Cráter Corona del Inca es uno de los lugares más difíciles de arribar y es accesible a partir de diciembre siendo imposible antes al estar bloqueado los accesos por la nieve, y se realiza hasta los primeros días de abril, que es cuando comienza la temporada de nevadas, por lo que nosotros armamos un grupo de 6 personas como mínimo con todos los interesados para partir con un mínimo de 2 camionetas 4×4 nuestras por seguridad, especialmente equipadas para sortear los obstáculos y problemas que se presentan en el viaje, ayudándonos entre todos cuando algún vehículo se planta en arena, barro o nieve, o se encaja entre las rocas del cañón. Generalmente hacemos grupos de 10 a 16 personas para ir con 3 o más camionetas para mayor seguridad.La máxima aventura extrema a 5.500 metros en las alturas de Los Andes, en un escenario fascinante y surrealista, una increíble aventura, donde vivirá una experiencia única e irrepetible.Esta acción de promoción turística fue llevada a cabo con el apoyo del Gobierno de La Rioja , CFI (Consejo Federal de Inversión), Ministerio de Planeamiento e Industria, y tuvo como fin seguir potenciando la actividad turística promocionando sus atractivos de jerarquía internacional como lo es El Crater Corona del Inca y la Reserva Laguna Brava. Para el anuncio de este recital Calamaro relató que “desde el 2018 viajó regularmente a La Rioja, solicité ayuda desinteresada como parte de un entrenamiento de alta montaña con la idea de hacer un concierto en el cerro Aconcagua, el cual tiene mucho marketing y fama muy bien merecidos, pero con mi equipo consideramos que no se le hizo justicia a algunos otros cerros, por eso decidimos que iba a ser mejor darle promoción a Corona del Inca y hacer un recital en una cumbre visualmente más impactante”.